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Creado en 22 Octubre 2008 0 Comentarios

Onanismo Rosa

pajarosa

Lo lleva diciendo con la boca chica, y a veces no tan chica, desde hace tiempo. Y es que al cacique mayor del reino de Lanzarote, John Francis Rose, no le gusta que sus millonarios negocios dependan de politicuchos de segunda y de tercera, y quiere que se le quiten las competencias urbanísticas al Cabildo e incluso a los ayuntamientos, y tener así más libertad de movimientos.

Así lo publicó el pasado domingo el Canarias7 en el interior de una noticia sobre la reunión mantenida entre Paulino Trilero y empresarios del sector hotelero de la isla: “El empresario Juan Francisco Rosa se interesó por las posibilidades de ‘quitar poder urbanístico a Cabildo y ayuntamientos’”. Así, a pelo, como lo oyen.

Aunque es sabido que al poder sólo se la pone dura el poder absoluto, pocas veces hemos visto reflejados tan claramente los morbosillos sueños del magnate conejero: poder resolver sus “asuntillos” urbanísticos directamente con los de arriba, con los que tiene un trato más “de tú a tú”, y no perder el tiempo con alcalduchos ignorantes y presidentas impertinentes que se creen que las instituciones locales son suyas y que se empeñan en pedirle licencias y permisos absurdos, cuando lo único que él quiere es hacer de esta isla un lugar mejor para nuestros hijos (risas).

Viniendo del dueño del Aparthotel Fariones, del Hotel Princesa Yaiza, del Puerto Marina Rubicón, del campo de golf(os) de Tías o de la bodega Speculatus (obras “de calidad” en las que el “benefactor social” se ha empeñado en pasarse las leyes por la entrepierna), las reveladas intenciones de la Rosa Nostra son una clara muestra de que la desvergüenza y el cinismo no tienen límite en el poder más depredador de la isla.

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