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SEGÚN EL CONCEJAL DEL PNL, "ESTO DEMUESTRA QUE NUNCA HE BLANQUEADO NADA"

pedrocagabilletes

Ni gran hombre de negocios, ni inspirado inversor, ni aprovechado de la política, ni especulador voraz. Pedro de Armas sufre desde hace años una mutación genética en su aparato digestivo que le permite cagar dinero de curso legal. Así lo reconoció, “harto de acusaciones insidiosas”, en una rueda de prensa celebrada hace unos días que, por su emocionalidad y dramatismo, recordó a la que ofreció en 2002, cuando anunció su dimisión como gerente de Gesplan por su implicación en el sórdido asunto del barco negrero Ocean King.

La sala de prensa del hotel Lancelot de Arrecife registró un lleno absoluto no solo de periodistas sino también de curiosos ante la enorme expectación despertada por una rueda de prensa en la que Pedro de Armas había anunciado que desvelaría “el sorprendente origen” de su inmensa fortuna. Durante más de una hora, el concejal del PNL en Arrecife fue relatando, como si de una serie de intriga se tratase, todo el proceso que ha desembocado en la investigación de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía Nacional que le ha descubierto 66 cuentas corrientes, 112 fincas y 9 barcos. Por su valor periodístico, hemos creído oportuno transcribir algunos fragmentos completos de la comparecencia.

El comienzo de la pesadilla

“Nunca olvidaré esa fecha. Fue el 6 de septiembre de 1996, el día de mi toma de posesión como presidente del Cabildo. Desde hacía unos días yo notaba algunas molestias estomacales que achaqué a los nervios porque iba a ser presidente. Pero ese mismo día, en los servicios de mi nuevo despacho del Cabildo, observé algo extraño después de hacer mis necesidades. Flotando en el agua del retrete apareció un pequeño trozo de papel azul con la imagen del Rey y unos ceros. Era un pedazo de billete de billete de 10.000 pesetas. Fue la primera vez”.

“No supe qué hacer. Consulté con médicos de medio mundo pero ninguno me creía, pensaban que me estaba comiendo los billetes pero no era así, mi propio cuerpo estaba creando un dineral y yo no podía explicar su procedencia. Esta dramática situación me obligó a hacer algunas operaciones financieras para poder justificar mi fortuna, pero era demasiado evidente y la policía empezó a sospechar”.

La esperanza de la llegada del euro

“Tras cinco años generando biológicamente billetes de 10.000 pesetas, la noticia de la entrada en vigor del euro me hizo recobrar las esperanzas de que la pesadilla al fin terminaría. Durante 2001 pensé que mi problema concluiría al año siguiente, cuando mis billetes de 10.000 ya no tendrían ningún valor. Pero el destino me tenía preparada una sorpresa cruel. En mi primera visita al baño el 1 de enero de 2002 no podía creer lo que vi. Era un billete de 500 euros. Era inmensamente rico pero al mismo tiempo mi vida estaba arruinada porque no podía justificar ante Hacienda mi gigantesca riqueza. ¿Cómo iba a hacer para legalizar todos esos fajos de billetes? Por suerte, fue la época del boom urbanístico en Yaiza”.

Los peores momentos

“Se están publicando muchas cosas en la prensa que, sin esta explicación, podrían dar a pensar a la gente que soy lo que no soy. Es verdad que en 2009 doné a mis hijos 1,4 millones de euros. Fue una época mala, en la que comí en exceso y eso se tradujo en grandes producciones naturales de dinero. Me enganché al marisco, al caviar... y ya no tenía ni donde guardar tanto dinero. Por eso pensé que mis hijos podrían echarme una mano, y ya de paso evitar la entrada en vigor del nuevo impuesto de sucesiones”.

“Recuerdo aquel día en la notaría. Yo iba a comprar un terreno y a venderlo el mismo día con un beneficio normal, ganaría una cantidad lógica, no iba a ser un pelotazo. Pero justo cuando iba a firmar la venta me entraron unos horribles retortijones y al volver del baño tenía una bolsa llena de billetes de 500. Le conté todo al notario y vimos que la mejor solución era aumentar el importe de la venta. En los papeles aparecía como si hubiese ganado 800.000 euros en unos minutos. Yo me estaba volviendo loco”.

“A finales de 2011 la cosa se estaba poniendo aun más fea. Sufría de bulimia económica y generaba cash sin parar, a veces incluso en baños públicos. Una vez me dejé un billete en el servicio del ayuntamiento de Arrecife y se levantaron sospechas. Supe que tenía que desaparecer y fue por eso que, junto con unos amigos, me fui con mi goleta El Cabo Andrés a cruzar el atlántico y desconectar. Yo ya no quería más dinero e incluso durante la travesía empecé a hacer mis necesidades por la borda, porque ya tenía suficiente. Pero mis amigos me dijeron que no me avergonzara, que podía hacer de vientre en la cubierta que ellos mismos se encargarían de limpiarlo todo, que para eso están los amigos. Ese día descubrí el significado de la verdadera amistad”.

La rueda de prensa finalizó entre aplausos, llantos y abrazos de amigos y conocidos. Al fondo de la sala, José Francisco Reyes estalló de emoción gritando “A MÍ ME PASÓ LO MISMO, A MÍ ME PASÓ LO MISMO”, por lo que no se descarta que la extraña mutación pueda ser contagiosa. De momento, De Armas y Reyes ya han anunciado la creación de la Fundación para el Estudio de los Líos Producidos por los Euros (FELIPE) a la que destinarán fondos propios para buscar una cura a su enfermedad.

 

 

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